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Clave Laboral
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Cada cifra, con su artículo del BOE

Estela Martínez

Responsable del proyecto y del método de extracción de datos del BOE

Lleva clavelaboral.es a título personal y diseñó el sistema que hay debajo: las cifras no se copian de ningún sitio, se extraen por programa del texto consolidado del BOE y llegan a la página con su artículo y su enlace pegados. Su trabajo no es interpretar la ley —no es jurista ni graduada social— sino que ningún número se publique sin que puedas ir a la fuente y comprobarlo tú, en un clic y sin fiarte de nadie.

Qué firma en este sitio

Responsable del proyecto, del método de extracción de datos y de la verificación de los cálculos contra casos resueltos a mano.

Qué se puede comprobar sin fiarse de nadie

Esta es la parte que sí se puede acreditar, y no hace falta creer en una palabra: está toda en el sitio, abierta, y estos números los cuenta el propio programa al construir la página.

El método completo, paso a paso, está en cómo se verifica cada cifra.

Qué pasa cuando aquí se comete un error

Se corrige y se deja escrito, con la fecha y con lo que decía antes. No se borra ni se corrige en silencio: está publicado en el historial de cambios, junto a las correcciones de norma. Quien quiera comprobar si este sitio se equivoca puede empezar por ahí, que es justo lo contrario de esconderlo.

Si encuentras un error, escribe a contacto@clavelaboral.es. El compromiso, y está detallado en la política de correcciones, es contestar y, si el fallo se confirma, corregirlo y anotarlo en el historial.

Qué credenciales hay y cuáles no

Ninguna colegiación, ningún despacho y ningún sello de nadie detrás. Este sitio no insinúa lo contrario en ninguna parte, y tampoco le hace falta para lo que hace: no interpreta la norma, publica su texto literal con el artículo al lado. Cuando una pregunta necesita criterio jurídico —y muchas lo necesitan—, la respuesta correcta es un profesional colegiado, y así se dice al pie de cada calculadora.

Hoy es la única persona que firma, así que escribe y revisa a la vez. Una autorrevisión no equivale a una revisión independiente y quien lee tiene derecho a saberlo. Lo que ocupa su lugar mientras tanto no es una promesa: son las 334 pruebas de los motores, la puerta que impide publicar con una cifra sin fuente y el historial donde constan los errores propios.